Nunca entendí la frase de querer es dejar ir, hasta el 23 de diciembre que tuve que tomar la decisión mas dura, mas triste, y mas importante.
Tus patitas ya no tocan el suelo, pero nos dejaste huellas imborrables en el corazón.
Gracias por tanto, por compartir estos años con Dairém ( eres su hermana perruna) te echamos de menos, no tendré nunca una perra como tu de buena y juguetona, ojalá pudiera echar el tiempo atrás.
Tu amor y recuerdo quedará eternamente en nuestros corazones aunque te llevarás parte de él contigo.
Te queremos kata !!

