Gracias por cada momento, por tu compañía incondicional y por enseñarnos lo que es amar sin condiciones.
Aunque ya no estés a nuestro lado, vivirás siempre en nuestros corazones y en cada recuerdo que compartimos.
Corre libre, Ron, nuestro compañero eterno… algún día nos volveremos a encontrar.
Con amor, de Juan Ignacio.

