Cuky no fue solo una perrita, fue familia, fue hogar, fue amor en su forma más pura.
Llegó a nuestras vidas para enseñarnos lo que significa querer sin condiciones, acompañar sin palabras y estar siempre, incluso en los días más difíciles.
Luchadora hasta el final, valiente como pocas, nos enseñó lo que es la fuerza de verdad. Cada paso que dio, cada mirada, cada pequeño gesto… estaba lleno de amor. Y nosotros tuvimos la inmensa suerte de compartir la vida con ella.
Nos dejas un vacío imposible de llenar, pero también un recuerdo eterno lleno de momentos felices, de risas, de cariño y de una lealtad que nunca se romperá.
Gracias por todo, Cuky.
Por tanto amor. Por tanto aprendizaje. Por tanto de ti.
Siempre estarás con nosotros. Siempre. 💛

