El calor en verano y las mascotas: cómo protegerlas

El verano puede convertirse en un riesgo para nuestras mascotas

El verano suele ser una época de paseos más largos, vacaciones y actividades al aire libre junto a nuestros animales de compañía. Sin embargo, las altas temperaturas también pueden convertirse en un peligro importante para su salud.

Los perros y gatos son mucho más sensibles al calor de lo que pensamos y, en algunos casos, un golpe de calor puede poner en riesgo su vida en cuestión de minutos.

Algunas mascotas necesitan todavía más atención durante esta época del año, especialmente aquellas de edad avanzada, las que se encuentran recuperándose de una cirugía o las hembras gestantes próximas al parto.

Qué mascotas son más vulnerables durante las olas de calor

Aunque cualquier animal puede sufrir las consecuencias de las altas temperaturas, existen grupos especialmente sensibles.

Mascotas mayores

Con el paso de los años, los animales regulan peor su temperatura corporal y suelen presentar enfermedades cardíacas, respiratorias o renales que agravan los efectos del calor. Por ello, conviene evitar los paseos durante las horas centrales del día, ofrecer agua fresca varias veces a lo largo de la jornada y asegurarse de que disponen de zonas de descanso ventiladas y con sombra. También es recomendable vigilar si jadean en exceso o muestran signos de apatía.

Mascotas recién operadas

Después de una intervención quirúrgica, el organismo necesita energía para recuperarse y el calor excesivo puede aumentar el estrés fisiológico. En estos casos, lo más aconsejable es mantener el reposo en el interior de la vivienda, seguir estrictamente las indicaciones del veterinario y comprobar que la herida cicatriza correctamente. Además, es preferible evitar desplazamientos largos o esfuerzos innecesarios.

Hembras gestantes próximas al parto

Las perras y gatas embarazadas tienen una mayor demanda energética y son más susceptibles a la deshidratación. Durante las últimas semanas de gestación resulta importante mantener una temperatura agradable en la vivienda, garantizar que siempre dispongan de agua limpia y reducir la actividad física intensa. Ante cualquier signo de malestar, se debe consultar con el veterinario.

Cómo prevenir un golpe de calor en perros y gatos

La prevención es la mejor herramienta para proteger a nuestras mascotas durante el verano. Pasear a primera hora de la mañana o al anochecer, evitar caminar sobre asfalto caliente y llevar siempre agua durante las salidas son medidas sencillas que pueden marcar la diferencia. Asimismo, nunca debemos dejar a un animal dentro del coche, aunque sea por pocos minutos, y puede resultar útil utilizar alfombrillas refrigerantes o ventiladores si fuera necesario.

Síntomas que indican una posible emergencia

Un golpe de calor requiere atención veterinaria inmediata. El jadeo excesivo, la debilidad o dificultad para caminar, los vómitos, las encías muy rojas o azuladas y la desorientación o pérdida de conocimiento son algunos de los signos de alarma más frecuentes.

Ante cualquiera de estos síntomas, es importante trasladar al animal a un lugar fresco, humedecer suavemente sus patas y abdomen con agua templada y acudir cuanto antes a un centro veterinario.

Disfrutar del verano con seguridad también es cuidar de quienes forman parte de nuestra familia

Las mascotas dependen completamente de nosotros para mantenerse protegidas frente al calor. Unas pequeñas medidas de prevención pueden evitar situaciones graves y permitir que disfruten del verano con bienestar y tranquilidad.

En Hadescan sabemos que compartir la vida con un animal significa acompañarlo en todas sus etapas, desde los momentos felices hasta aquellos en los que necesita más cuidados y atención.

Privacy Preference Center