Conversé contigo por última vez, mi buen Lino,
en un diálogo de alma a alma, puro y divino.
Me respondías con gemidos de un dolor profundo,
mientras se apagaba tu luz en este mundo.
en un diálogo de alma a alma, puro y divino.
Me respondías con gemidos de un dolor profundo,
mientras se apagaba tu luz en este mundo.
Me llamabas con los ojos para que te cure,
esperando que mi amor tu sufrimiento desfigure,
como tantas otras veces en que te sané,
cuando en mis brazos tu cuerpo calmé.
esperando que mi amor tu sufrimiento desfigure,
como tantas otras veces en que te sané,
cuando en mis brazos tu cuerpo calmé.
Ladraste varias veces, con fuerza y con prisa,
pidiendo socorro en medio de la brisa.
Me pedías que te saque de aquella miseria
que envolvía tu cuerpo con fuerza severa,
por ese cáncer de próstata cruel
que marchitó tu carne, pero nunca tu piel.
pidiendo socorro en medio de la brisa.
Me pedías que te saque de aquella miseria
que envolvía tu cuerpo con fuerza severa,
por ese cáncer de próstata cruel
que marchitó tu carne, pero nunca tu piel.
Pero el dolor ya pasó, la tormenta se ha ido,
y el eco de tu sufrimiento queda vencido.
Hoy elijo mirar hacia el tiempo vivido,
hacia el perro feliz que siempre has sido.
y el eco de tu sufrimiento queda vencido.
Hoy elijo mirar hacia el tiempo vivido,
hacia el perro feliz que siempre has sido.
Recordaré los buenos momentos que pasamos juntos,
los paseos, los juegos, nuestros lazos profundos.
Tu alegría constante será mi consuelo,
mientras corres ya libre y sin peso en el cielo.
los paseos, los juegos, nuestros lazos profundos.
Tu alegría constante será mi consuelo,
mientras corres ya libre y sin peso en el cielo.

