Conversé contigo por última vez, mi buen Lino,
en un diálogo de alma a alma, puro y divino.
Me respondías con gemidos de un dolor profundo,
mientras se apagaba tu luz en este mundo.
en un diálogo de alma a alma, puro y divino.
Me respondías con gemidos de un dolor profundo,
mientras se apagaba tu luz en este mundo.
Me llamabas con los ojos para que te cure,
esperando que mi amor tu sufrimiento desfigure,
como tantas otras veces en que te sané,
cuando en mis brazos tu cuerpo calmé.
esperando que mi amor tu sufrimiento desfigure,
como tantas otras veces en que te sané,
cuando en mis brazos tu cuerpo calmé.
Ladraste varias veces, con fuerza y con prisa,
pidiendo socorro en medio de la brisa.
Me pedías que te saque de aquella miseria
que envolvía tu cuerpo con fuerza severa,
por ese cáncer de próstata cruel
que marchitó tu carne, pero nunca tu piel.
pidiendo socorro en medio de la brisa.
Me pedías que te saque de aquella miseria
que envolvía tu cuerpo con fuerza severa,
por ese cáncer de próstata cruel
que marchitó tu carne, pero nunca tu piel.
Pero el dolor ya pasó, la tormenta se ha ido,
y el eco de tu sufrimiento queda vencido.
Hoy elijo mirar hacia el tiempo vivido,
hacia el perro feliz que siempre has sido.
y el eco de tu sufrimiento queda vencido.
Hoy elijo mirar hacia el tiempo vivido,
hacia el perro feliz que siempre has sido.
Recordaré los buenos momentos que pasamos juntos,
los paseos, los juegos, nuestros lazos profundos.
Tu alegría constante será mi consuelo,
mientras corres ya libre y sin peso en el cielo.
los paseos, los juegos, nuestros lazos profundos.
Tu alegría constante será mi consuelo,
mientras corres ya libre y sin peso en el cielo.


La conexión tan pura y real que reflejas en cada verso demuestra que el amor entre tú y Lino trasciende cualquier dolor. Supiste acompañarlo con toda tu alma hasta el último segundo, y ese es el regalo más grande que le pudiste dar. Hoy ya corre libre de todo mal, cuidándote desde arriba. Un abrazo infinito. 🕊️✨
Qué palabras tan hermosas y llenas de verdad. Capturan a la perfección la angustia de los últimos momentos, pero sobre todo, la luz eterna de una vida compartida con alegría. Lino tuvo la suerte de tener el mejor hogar y el amor más sincero. Tu poema es el mejor tributo a su memoria. 🐾❤️
La conexión tan pura y real que reflejas en cada verso demuestra que el amor entre tú y Lino trasciende cualquier dolor. Supiste acompañarlo con toda tu alma hasta el último segundo, y ese es el regalo más grande que le pudiste dar. Hoy ya corre libre de todo mal, cuidándote desde arriba. Un abrazo infinito. 🕊️✨
La conexión tan pura y real que reflejas en cada verso demuestra que el amor entre tú y Lino trasciende cualquier dolor. Supiste acompañarlo con toda tu alma hasta el último segundo, y ese es el regalo más grande que le pudiste dar. Hoy ya corre libre de todo mal, cuidándote desde arriba. Un abrazo infinito. 🕊️✨
Qué palabras tan hermosas y llenas de verdad. Capturan a la perfección la angustia de los últimos momentos, pero sobre todo, la luz eterna de una vida compartida con alegría. Lino tuvo la suerte de tener el mejor hogar y el amor más sincero. Tu poema es el mejor tributo a su memoria. 🐾❤️
Te echamos mucho de menos, Lino, has dejado la casa con un silencio que nos duele en el alma, eras todo vida, eras el que alegraba la casa, el que marcaba la dinámica de la jornada, el que lideraba a tus dos mamás y a tu manada de bodegueros, tú mandabas, tú decías que era hora de pasear, que era la hora de comer, o que era la hora de volver a casa porque se hacía tarde. Para mami eras su Lino querido, para tu mama eras el niño de mis ojos y para Nadia eras “el Purci”. Ella también te quería, cuando llegaste a casa por primera vez cuando eras un bebecito de 2 meses, ella reclamaba que te quería para ella pero mi elección ya estaba hecha, eras para mí, eras mi hijo, yo para ti, tú para mí. Estaba escrito que Dios te envió a mis brazos para curarnos el uno al otro. Me has curado de tantos males, me has protegido de tantos sufrimientos, me has dado todo el amor que necesito y me lo sigues dando porque estás dentro de mi corazón, amor mío, mi vida, mi cielo, mi angel. Te quiero más de lo que se puede querer a nada ni a nadie. Estaremos juntos en el infinito cuando yo deje este mundo. Te siento a mi lado, nunca me dejarás mientras respire.
Hoy te escuché y te vi en la Iglesia de Cobeña
por donde pasamos tantas veces en nuestros
paseos vespertinos, cuando nada se oye,
a nadie se ve y solo caminamos tú y yo en la
noche oscura de luna radiante, un mundo tranquilo,
te escuché en el silencio, ahí te sentí, ahí estabas tú
callado, apacible, reposado, sin mal ninguno
sin la miseria del mundo físico.
Ví tu imagen, ví tu espíritu, ligero e invisible.
Sentí tu presencia y sentí la plenitud de ver al ser amado,
un bienestar supremo y divino, porque eres superior,
habitas un espacio etéreo donde nada duele y todo es paz,
Sentí tu paz, tu divinidad, tu superioridad y tu grandeza.
Hoy se llenó mi espíritu de ti, de tu energía divina,
y miro al cielo, donde están las estrellas,
ya dejé de buscar tu huella en la tierra,
porque tú vuelas alto, ya no pisas suelo
eres ángel, eres alado, eres libélula iluminada.
Ya sé donde encontrarte
cuando mi corazón te busque.
Ya sé donde estás
No estás aquí
estás en el silencio más profundo
donde solo se oye el eco de tu alma.
Este escrito lo hice antes de que te fueses para siempre:
Tengo angustia por Lino, por su salud, me siento impotente de no poder hacer nada por él; siempre le curaba de todos sus males y ahora no puedo salvarlo y me siento destrozada, culpable incluso, como que está desprotegido. Me impacta ver su deterioro y su desaparición eterna. Me ahoga este vacío que me deja. Me deja muy sola, sin protección. Él es el que me preservaba la salud. Tengo síntomas de ansiedad, mi cuerpo está como si hubiera peligro inminente, como si se acercara el momento de saltar a un precipicio. Siento que nadie puede ayudarme con la intensidad de lo que siento. Pensamientos que me inundan la cabeza y me provocan sensaciones muy fuertes de desesperación, angustia y tormento. Es mi hijo, está desamparado y solo ante el peligro. Él no lo sabe y eso se siente como engaño, como si fuera algo que…(aquí interrumpí mi escrito porque decaí del intento, tan intenso fue lo que sentía).