“BOMBI”, nuestro dulce angelito…
El pasado 01 de julio de 2026 aproximadamente a las 03:00h el mudo se paró. Nuestra pequeña y dulce conejita Bombón subió al cielo… No podemos describir con palabras lo que sentimos cuando ocurrió, se nos desgarró el alma. Solo sabemos que estuvimos a su lado hasta el último de sus suspiros y nos dejó sintiéndose amada y dándola paz. Gracias Bombón por aparecer en nuestra vida… Tu “maminejo” jamás olvidará cuando te acurrucó por primera vez en sus brazos, siendo tú un gazapillo aquel 27 de diciembre de 2019…nos enamoramos de ti en ese mismo instante…
Muchas gracias por estos 6 años y medio de amor y alegrías. Solo deseamos que hayas sido muy feliz a nuestro lado, en tu terracita acristalada dándote el sol de la mañana, comiendo tu amado pienso y tus adoradas “lechugus”.
Maminejo:
Sabes que te amaré por siempre, incluso si yo llegara a perder la memoria, tu permanecerías por siempre en mis recuerdos…lo sé.
Nunca olvides a tus papinejos y ven a visitarnos siempre que quieras. Ahora, sube al cielo, que Dios te cuide, así como Lunita y todos nuestros familiares. Corre por los campos de allá arriba, como hierba, salta y toma el sol hasta el día que nos reunamos de nuevo contigo. Cuando llegue ese día, ven hacia nosotros porque solo querremos tenerte entre nuestros brazos y volver a besar y acariciar tu carita, tus orejitas y tus mofletillos.
Siempre dijimos que te tenías el cielo ganado, y sabemos que estás allí.
Esperamos haber estado a la altura, y si no ha sido así perdónanos desde lo más profundo de nuestra alma.
Aunque te hayas marchado, siempre tendrás nuestra casa, tu hogar, abierto para ti. Ven a comer tus canónigos, ven a comerte todos lo cables, pero sobre todo ven a darnos el amor que nos has dado siempre. Nos has cuidado, has estado en nuestros mejores y peores momentos, y seguirás estando.
Papinejo:
Te marchaste estando en mis brazos, te di todo mi amor y tranquilidad, ahora la casa está más silenciosa y eso duele, duele mucho.
Has formado parte de una familia que te amaba y te amará por siempre. No olvides a los abuelos Marisa y Avelino, a la tata Cris y al tío Ion y tampoco a tu fiel compañero perruno Keiko, que te han querido y te querrán SIEMPRE.
TUS PAPINEJOS MARISA Y CRISTIAN, TE AMAN.

