COCO

Queridísimo Coco; han pasado ya tres semanas desde que injustamente y por un atropello te separaste de nosotros, estamos rotos de dolor, ya nada será lo mismo sin tu presencia. Nos robaste el corazón desde el primer momento, ese perrito débil tan miedoso y necesitado de cariño, verdaderamente has sido un perrito especial en nuestra familia y tu ausencia duele enormemente. Entrar en casa y no oírte es doloroso, ya no hay juegos perrunos, la casa esta vacía sin ti, no tenemos a nadie entre nuestras piernas, ya no correrás mas por la playa… mi Coco espero hayas cruzado el arco iris y estés  jugando con Lulu y siendo feliz. Yo solo espero el momento en que pueda reunirme contigo para poder volver a abrazarte. Te queremos chiquitín.