Linda

Mi preciosa Linda, mi lemur, gracias por estos casi 17 años con nosotros. Desde el día que te colocaron en mis brazos cuando tenía 8 años no pude dejar de quererte ni un segundo y supe que siempre te protegería con todas mis fuerzas. En ese momento aún no lo sabíamos, pero aquella pequeñita de ojos negros tan frágil y de pelo tan rizadito iba a ser lo más bonito y puro que jamás hubiesemos podido imaginar tener en nuestras vidas. Nos has ofrecido tu compañía y tu cariño de la forma más simple pero más perfecta posible, sólo como un perro sabe hacer. Te llevas parte de nosotros con tu marcha, como si al irte nos hubieses arrancado un trocito de nuestra alma que tambíen ha muerto contigo; pero sobretodo nos quedamos con lo bueno y la inmensa felicidad de todos estos años disfrutando a tu lado. Te recordaremos y te admiraremos siempre, por haber sido tan valiente y tan luchadora hasta el último momento, demostrándonos con tus últimas fuerzas tu amor por nosotros. Nos has querido con locura y ha sido tan fácil hacer lo mismo contigo cariño, que solo espero que donde estés tu pelo siga ondeando al viento mientras corres para que podamos sentir desde aqui una vez más esa libertad y felicidad tan sumamente perruna y desbordante que tenías.A ti mi amor, no podría decirte “adios” porque es una palabra muy vacía, tu te mereces un “para siempre”. Sé que donde estés cuidaras de nosotros. Hasta que nos volvamos a encontrar mi preciosidad