TADE

Mi amado Tade, ya te quería antes de conocerte, estaba predestinado que te presentaras en mi vida en el momento justo, en el momento que te necesitaba.Te echo de menos de una forma dolorosa… pero sé que donde tu alma esté me ayudará a seguir adelante como ayudaste en tu trabajo, detectando explosivos en lugares de riesgo, Afganistán, Líbano… Has sido mi compañero, mi amigo, mi sombra, mi ángel de cuatro patas… nunca podré agradecerte lo mucho que me has dado. Perdóname por la decisión tan dura que tuve que tomar, pero tus ojos me decían “déjame ir, mamá”.Me quedo con tu recuerdo y tu mirada, esos ojos que traspasaban el alma de todo aquel que te conoció.Hasta siempre, mi Super Tade.Con todo mi amor, mamá y tata.