Tyson

Mi Bibi… Hoy es el primer día en el que tengo el valor de poder hacer esto y darte el homenaje que te mereces. Ha pasado un mes desde que te fuiste y, desde antes de ello, estoy pasando los peores días de toda mi vida… porque eras y eres tantas cosas para mí que separarme de ti hace que mis días sean muy duros; porque tú no estás, porque echo de menos tu olor, poder darte besitos, poder abrazarte, poder sentirte a mi lado por las noches, poder darte masajitos cuando te duele la tripa… Crecimos juntos, tanto que mis recuerdos empiezan a tu lado, pero ahora me toca seguir mi camino sin ti y espero conseguirlo por ti porque tú fuiste bueno y fuerte hasta el último momento, me esperaste y aguantaste un día más para poder despedirte de todos y darme una pequeña luz de esperanza al comer con muchas ganas de mi mano (y eso que estabas malito)… y esa noche, en la que, por fin, pude conciliar el sueño, te dejaste ir… No estaba preparada, pero era tu momento. Quiero que sepas que te quiero, que gracias por haberme echo la persona más feliz del mundo a tu lado y por haberme enseñado muchas cosas como es la responsabilidad y el amor incondicional. Espero que allá donde estés seas feliz y que te hayas reencontrado con tu familia biológica. También te pido que, por favor, vengas a verme y tengas la paciencia que yo no tengo para esperarme hasta que llegue mi momento y me vaya contigo… Te quise desde el primer momento que te vi, te quiero y siempre te querré; también seguirás siendo todo para mí y nunca te olvidaré porque además de estar en mi cabeza y en mi corazón, lo estarás en mi piel. Te quiero como a nada mi niño.