Todavía recuerdo cuando te adopte, no había conocido animal mas malo e insoportable que tu, solo sabias morder, romper cosas, escaparte de casa y dejarnos regalitos por todas partes, incluida mi almohada aunque yo estuviera en ese momento durmiendo. Pero todo eso cambió el día que Nana tu hermana perruna nos dejó, ese día cambiaste drásticamente y te volviste un cielo. Nos apoyaste a todos en casa y nos diste tu amor en esos momentos que mas lo necesitamos y ahora exactamente 10 años después de irse ella te nos vas tu. Cuidaros mutuamente allá donde estéis.

