SINDY

  A aquellos que amo…y a aquellos que me aman.

Cuando ya no esté aquí, déjenme ir, permítanme partir.

Tengo tantas cosas por hacer y tantas que ver.
No lloren al pensar en mí, estén agradecidos por los bellos años.
Les di mi amistad, solo pueden imaginar la felicidad que me han dado.
Les agradezco por el amor que cada uno me ha demostrado, pero ahora es tiempo de viajar solo.

Por un breve momento, pueden sentir pena.
La confianza les traerá consuelo y alivio.
Estaremos separados por un tiempo.
Dejen que los recuerdos calmen su dolor.
No estoy lejos y la vida continúa…
Si me necesitan, llámenme y acudiré.
Aunque no puedan verme ni tocarme, yo estaré ahí.

Y si escuchan su corazón, sentirán claramente la dulzura del amor que les traeré.
Y cuando llegue el momento de su partida, estaré allí para recibirlos.

No vayan a mi tumba a llorar, no estoy allí, no duermo.
Soy los mil vientos que soplan.
Soy el brillo de los cristales de nieve.
Soy la luz que atraviesa los campos de trigo.
Soy la suave lluvia de otoño.
Soy el despertar de los pájaros en la calma de la mañana.
Soy la estrella que brilla en la noche.

No vayan a mi tumba a llorar, no estoy allí.
No he muerto.