¿Cuánto dura el duelo por una mascota? | Hadescan

Cuando fallece una mascota, una de las preguntas que muchas personas se hacen es: “¿Cuándo voy a dejar de sentirme así?”

Quizá hayan pasado unos días y la casa siga pareciendo extrañamente vacía. Quizá hayan pasado semanas y todavía esperes escuchar sus pasos, encontrarlo en su lugar favorito o verlo aparecer cuando llegas a casa.

O tal vez hayan pasado meses y continúes emocionándote al encontrar una fotografía.

Entonces surge la duda:

¿Cuánto dura el duelo por una mascota?

La respuesta más sincera es que no existe un tiempo exacto.

Cada persona vive la pérdida de manera diferente porque también cada vínculo lo es. Hay personas que comienzan a encontrarse mejor después de unas semanas o meses y otras que necesitan mucho más tiempo para adaptarse a la ausencia.

El duelo no tiene un calendario.

Y, sobre todo, echar de menos a tu mascota durante mucho tiempo no significa que estés viviendo mal el proceso.

 

El duelo por una mascota es un duelo real

Durante años se ha tendido a minimizar la muerte de los animales de compañía.

Frases como “era solo un perro”, “puedes adoptar otro” o “ya se te pasará” pueden hacer que una persona llegue incluso a sentirse culpable por estar sufriendo.

Sin embargo, para muchas familias una mascota no es simplemente un animal que vive en casa.

Forma parte de la rutina, de los momentos importantes y de la propia historia familiar.

Está presente al levantarnos por la mañana. Nos recibe al volver a casa. Nos acompaña mientras trabajamos, paseamos, descansamos o atravesamos momentos difíciles.

Por eso, cuando fallece, no perdemos únicamente su presencia.

También desaparecen muchas pequeñas rutinas construidas durante años.

 

Entonces, ¿cuánto tiempo se tarda en superar la muerte de una mascota?

No existe una cifra que permita decir que el duelo dura tres meses, seis meses o un año.

El duelo tampoco funciona como una cuenta atrás.

Lo habitual es que la intensidad del dolor vaya cambiando con el paso del tiempo.

Al principio puede ocupar prácticamente todo el día.

Después aparecen momentos en los que conseguimos distraernos, trabajar, salir o incluso reírnos sin pensar constantemente en la pérdida.

Más adelante podemos recordar a nuestra mascota con cariño y seguir sintiendo tristeza, pero sin que esa tristeza tenga la misma intensidad de los primeros días.

Eso no significa olvidar.

Significa que poco a poco estamos aprendiendo a vivir de una manera diferente con su recuerdo.

Además, el duelo rara vez avanza en línea recta.

Podemos sentirnos mejor durante varios días y, de repente, una fotografía, una fecha especial, su juguete favorito o simplemente entrar en una habitación puede volver a emocionarnos.

Es normal.

Los recuerdos también forman parte del duelo.

 

¿De qué depende la duración del duelo por una mascota?

Hay muchos factores que pueden hacer que una pérdida sea más o menos difícil de procesar.

El vínculo que tenías con ella

Probablemente sea uno de los factores más importantes.

Una mascota que ha convivido contigo durante diez, quince o incluso veinte años ha formado parte de una etapa enorme de tu vida.

En otros casos, aunque la convivencia haya sido más breve, el vínculo puede haber sido extraordinariamente intenso.

No existe una relación directa entre años compartidos y dolor.

Importa el lugar que esa mascota ocupaba en tu vida.

Las circunstancias de su fallecimiento

No todas las despedidas ocurren de la misma manera.

Cuando la muerte es repentina, puede resultar especialmente difícil asumir lo ocurrido.

Cuando llega después de una enfermedad larga, pueden mezclarse otras emociones: agotamiento, tristeza anticipada, alivio porque ha terminado el sufrimiento y, en ocasiones, culpa por sentir ese alivio.

También es frecuente que aparezcan dudas después de una eutanasia:

“¿Lo hice demasiado pronto?”

“¿Podría haber esperado?”

“¿Tomé la decisión correcta?”

Si estás atravesando esta situación, en Hadescan hemos hablado específicamente sobre este proceso en nuestro artículo La eutanasia en mascotas, donde explicamos qué implica esta decisión y por qué puede resultar tan difícil para las familias.

También puedes ampliar información en La Eutanasia en mascotas. Parte II, centrada especialmente en cómo valorar el momento y afrontar posteriormente el duelo.

El papel que tenía tu mascota en tu día a día

Hay animales que acompañan prácticamente cada momento de nuestra vida.

Personas que viven solas.

Personas mayores.

Familias cuyos hijos han crecido junto a ellos.

Animales que llegaron durante una etapa especialmente complicada.

Perros o gatos que estuvieron presentes durante una enfermedad, una separación, una mudanza o cualquier otro cambio importante.

Cuando desaparecen, no solo echamos de menos al animal.

También cambia nuestra vida cotidiana.

El apoyo que recibimos

Poder hablar de la pérdida ayuda.

El problema es que el duelo por una mascota todavía puede ser incomprendido por algunas personas.

Y cuando nuestro entorno resta importancia a lo sucedido, podemos empezar a esconder lo que sentimos.

No tienes que justificar cuánto querías a tu mascota.

Rodearte de personas capaces de entender ese vínculo puede hacer que el proceso resulte menos solitario.

 

¿Qué emociones son normales después de perder una mascota?

El duelo puede manifestarse de muchas formas.

Puedes sentir tristeza, pero también:

  • Culpa.
  • Rabia.
  • Sensación de vacío.
  • Ansiedad.
  • Falta de concentración.
  • Alteraciones del sueño.
  • Menos ganas de hacer cosas.
  • Necesidad constante de recordar.
  • Sensación de escucharla o esperar encontrarla en determinados lugares.
  • Alivio si llevaba tiempo sufriendo.
  • Dudas sobre las decisiones tomadas durante sus últimos días.

Incluso es posible alternar varias emociones en un mismo día.

No existe una manera única de echar de menos.

 

“Sigo llorando por mi mascota meses después. ¿Es normal?”

Puede serlo.

Hay recuerdos que permanecen emocionalmente importantes durante años.

Un cumpleaños, el aniversario de su fallecimiento, volver al parque donde paseabais o encontrar una fotografía pueden hacer reaparecer la tristeza incluso mucho tiempo después.

Eso no significa necesariamente que hayas vuelto al punto de partida.

La diferencia suele estar en cómo afecta ese dolor a tu vida cotidiana.

Con el tiempo, muchas personas comprueban que pueden hablar de su mascota, mirar sus fotografías o contar alguna de sus historias sin que el recuerdo esté asociado únicamente al momento de la pérdida.

Empiezan a aparecer también la gratitud, el cariño e incluso una sonrisa.

La ausencia continúa.

Pero cambia la forma de relacionarnos con ella.

 

Qué puede ayudar durante el duelo por una mascota

No hay una fórmula para eliminar el dolor, pero sí existen pequeños gestos que pueden ayudarte a transitarlo.

Permítete estar triste

No necesitas recuperarte rápidamente para tranquilizar a los demás.

Has perdido a alguien importante para ti.

Date permiso para sentirlo.

Habla de tu mascota

Cuenta sus historias.

Recuerda sus manías.

Habla de aquello que la hacía única.

Compartir recuerdos ayuda a que la historia de nuestra mascota no quede reducida únicamente a sus últimos días.

Conserva los recuerdos que sean importantes para ti

Fotografías, su collar, una huella, una urna, una carta o cualquier objeto que tenga significado pueden convertirse en una forma de mantener vivo el vínculo desde el recuerdo.

No existe ninguna obligación de guardar sus cosas ni tampoco de retirarlas inmediatamente.

Hazlo cuando estés preparado.

Crea un homenaje

A veces resulta más sencillo escribir que hablar.

Puedes escribir una carta de despedida, contar vuestra historia o dejar por escrito aquello que te habría gustado poder decirle.

En Hadescan contamos con un espacio de homenajes creado para que las familias puedan compartir la historia de su mascota, sus fotografías y todo aquello que la hizo especial.

Si quieres hacerlo, puedes consultar nuestra guía Cómo subir un homenaje de mascota en Hadescan.

Porque recordar también es una forma de agradecer todo el tiempo compartido.

Si hay niños en casa, ayúdales también a entender la pérdida

Los niños pueden vivir el fallecimiento de una mascota de una forma muy diferente a los adultos.

Dependiendo de su edad, pueden tener dificultades para entender qué ha ocurrido, hacer muchas preguntas o expresar sus emociones de maneras inesperadas.

En estos casos puede ayudar hablar con ellos con naturalidad y adaptar la explicación a su edad.

Puedes ampliar este tema en nuestro artículo Cómo ayudar a un niño a despedirse de una mascota, disponible en el blog de Hadescan.

Busca apoyo si lo necesitas

No existe un plazo a partir del cual “deberías” haber superado una pérdida.

Sin embargo, si con el paso del tiempo el dolor continúa siendo extremadamente intenso, te impide desarrollar tu vida cotidiana o sientes que no puedes afrontar la situación, puede ser buena idea hablar con un profesional de la salud mental.

Pedir ayuda no hace que el vínculo con tu mascota sea menos importante.

Precisamente significa reconocer cuánto significaba para ti.

 

¿Adoptar otra mascota ayuda a superar el duelo?

No existe una respuesta válida para todo el mundo.

Hay personas que sienten que necesitan volver a compartir su vida con un animal relativamente pronto.

Otras necesitan meses.

Y algunas deciden no volver a tener mascota.

Ninguna opción es incorrecta.

Lo importante es entender que un nuevo animal no sustituye al que ha fallecido.

Será otro vínculo.

Otra historia.

Otra personalidad.

Otro cariño diferente.

Por eso no necesitas esperar una cantidad determinada de tiempo. La decisión debería llegar cuando sientas que puedes conocer a ese nuevo compañero sin esperar que ocupe exactamente el lugar del anterior.

 

No necesitas olvidar para seguir adelante

A veces hablamos de “superar” la muerte de una mascota como si el objetivo fuera dejar de sentir tristeza o conseguir que deje de importarnos.

Quizá haya otra forma de entenderlo.

No se trata necesariamente de olvidar.

Se trata de aprender a recordar de otra manera.

Al principio, el recuerdo puede estar completamente unido al dolor de haberla perdido.

Con el tiempo, poco a poco, comienzan a regresar también otros recuerdos:

Los paseos.

Las travesuras.

Su forma de dormir.

Aquella mirada que solo tú entendías.

Los años compartidos.

Todo lo que cambió desde que llegó a tu vida.

Y quizá un día descubras que puedes contar una de sus historias y sonreír antes de llorar.

Ese momento también forma parte del duelo.

 

¿Tu mascota acaba de fallecer?

Si el fallecimiento acaba de producirse, además de gestionar las emociones aparecen muchas dudas prácticas: qué hacer con el cuerpo, a quién llamar, qué opciones existen o cómo organizar la despedida.

En nuestra guía sobre qué hacer cuando fallece una mascota puedes encontrar información para orientarte durante esos primeros momentos.

También puedes consultar directamente nuestro servicio de cremación de mascotas en Madrid, con recogida en domicilio o clínica veterinaria.

 

En Hadescan sabemos que una despedida no termina el día de la cremación

Desde 2005 hemos acompañado a miles de familias durante uno de los momentos más difíciles de la convivencia con un animal: decir adiós.

Y todos estos años nos han enseñado algo.

No importa cuánto tiempo haya estado una mascota a nuestro lado, sino la huella que ha dejado.

En Hadescan podemos orientarte y acompañarte para que su despedida sea tranquila, respetuosa y acorde a lo que necesitas.

Contacta con nosotros

 

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura normalmente el duelo por una mascota?

No existe una duración determinada. Algunas personas empiezan a sentirse mejor tras unas semanas o meses, mientras que otras necesitan más tiempo. La intensidad del duelo depende del vínculo con el animal, las circunstancias de la pérdida, el apoyo disponible y muchos otros factores personales.

 

¿Es normal llorar meses después de perder a mi mascota?

Sí. Una fotografía, un aniversario, un objeto o un recuerdo pueden despertar tristeza meses o incluso años después. Recordar y emocionarse no significa necesariamente que el proceso de duelo esté retrocediendo.

 

¿Por qué duele tanto perder a una mascota?

Porque una mascota puede ocupar un lugar central en nuestra vida afectiva y cotidiana. Su pérdida supone también la desaparición de rutinas, compañía y muchos momentos compartidos durante años.

 

¿Cómo puedo afrontar la muerte de mi mascota?

Permitirte sentir tristeza, hablar de ella con personas que comprendan lo que significaba para ti, conservar recuerdos, escribir sobre vuestra historia o realizar algún gesto de despedida pueden ayudarte.

Si el dolor interfiere de forma intensa y persistente en tu vida cotidiana, también puedes buscar apoyo profesional.

 

¿Cuándo debería guardar las cosas de mi mascota?

No existe un momento correcto. Algunas personas necesitan retirarlas inmediatamente y otras prefieren conservarlas durante semanas, meses o para siempre.

Hazlo cuando sientas que estás preparado, no cuando otras personas consideren que deberías hacerlo.

 


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