Zara
Zarita, fuiste más que un perro, te convertiste en parte de la familia. Gracias por cada momento. Algún día, en algún lugar, volveremos a encontrarnos. Te llevamos en el corazón, hoy y siempre fiel compañera.
Kata
Nunca entendí la frase de querer es dejar ir, hasta el 23 de diciembre que tuve que tomar la decisión mas dura, mas triste, y mas importante.
Tus patitas ya no tocan el suelo, pero nos dejaste huellas imborrables en el corazón.
Gracias por tanto, por compartir estos años con Dairém ( eres su hermana perruna) te echamos de menos, no tendré nunca una perra como tu de buena y juguetona, ojalá pudiera echar el tiempo atrás.
Tu amor y recuerdo quedará eternamente en nuestros corazones aunque te llevarás parte de él contigo.
Te queremos kata !!
Luna
Luna muchas gracias por todos estos años de felicidad, gracias por acompañarnos en nuestra vida y gracias por ser como eras. Nos duele y nos dolerá toda la vida el alma el que no estés, nos has dejado un agujerito en el corazón, pero aún así te agradecemos por todo, y sobretodo por llenar nuestras vidas de alegría y luz, y aunque ya no estés te seguimos queriendo con locura y no nos podremos olvidar nunca de los años tan bonitos compartidos.
Te queremos y ojalá volver a poder encontrarnos algún día nuestra niña.
Jesko
Gracias por compartir tu vida con nosotros, tu familia. Te vamos a querer eternamente. Nos veremos en el más allá y ya nada podrá separarnos.
Tizón
Tizón va delante, en recuerdo leal, huella imborrable de amor sin final.
Aunque ya no ladre ni corra al llegar, sigue guardando su forma de amar.
PERLA
PARA SIEMPRE EN NUESTROS CORAZONES, NOS HABEIS LLENADO DE AMOR. PAZ, TERNURA, FELICIDAD, EN TODA VUESTRAS VIDAS, DEJANDONOS UNA PROFUNDA HUELLA Y UN VACIO INMENSO, NO OS OLVIDAMOS, DONA, LADY, PERLA
LULA
Hoy hace una semana que me despedí de tí, dejándote marchar, me dejas un vacío y un dolor tan grande en el corazón. Te busco por la casa y no te encuentro, te llamo y no vienes. Duermo con tu collar enredado en mis manos todas las noches. Hoy que me han dado tus cenizas te siento más cerca de mí. No quería que acabara este año y estuviéramos separadas. Te quiero infinito ida y vuelta. Esperame al otro lado del Arco Iris. Mi eterna Lula. Mi niña pequeña.
Zara (Panterita)
Querida Zara, gracias por estos 18 meses maravillosos. Hay que ver con lo pequeñita que eras, la huella tan enorme y profunda que has dejado en nuestras vidas... ¡cuánto te echamos de menos!
Es curioso como puede llegar a doler lo cotidiano cuando, de repente deja de serlo: preparar la pizza los sábados por la tarde ya no será lo mismo sin la catadora oficial de jamón york, ir a trabajar y que ya no estés esperándome panza arriba en el banquito como diciendo "Buenos días, Sergio. Anda, acaríciame la pancita antes de irte", o esas carreras a toda velocidad por el pasillo detrás de tus pelotitas azules, que siempre terminaban en una siesta sobre el regazo de Ana. Hasta los yogures han dejado de saber igual desde que no estás esperando esa última cucharadita...y así una infinidad de momentos que han quedado grabados en nuestros corazones.
De lo que estamos seguros es que, gracias a tu amor, a tú cariño incondicional, y a cómo llegaste a nuestras vidas, ahora somos un poquito mejores, ¡hemos sido tan afortunados de tenerte con nosotros!
Espero que cuando nos reencontremos vengas a buscarnos, como siempre hacías, sujetando tu pelotita azul para jugar con nosotros, esas que tanto te gustaban. Mientras tanto, pórtate bien, que nos conocemos.
Jamás te olvidaremos, panterita. Eternamente agradecidos: Ana y Sergio.
P.D.: Tus hermanitos, Linux y Nieve también te echan muchísimo de menos, aunque saben que sigues con nosotros.











