Aroha
Aroha muchas gracias por años siendo una compañera tan buena, tan cariñosa, tan fiel y también tan protectora e inseparable de tu familia. Siempre vas a estar con nosotros, en la memoria y, sobre todo, en el corazón
Luna
Nuestra preciosa perrita Luna, gracias por compartir estos años con nosotros.
Tu amor ha dejado una huella imborrable en nuestras vidas .
Con nosotros para siempre❤️
Nala
Mi pequeño bebé, estamos destrozados de perderte. Has sido una luchadora y una perrita buenísima. Ahora te vas a reuinir con tu madre, nosotros te lleveramos en nuestros corazones y nunca te olvidaremos. Te amamos toda la familia mi pequeña. Descansa en paz.
Nube
mi preciosa gordita,mi niña,el refugio de mi alma ❤️mi compañera,que me diste tanto amor que no puedo definirlo en palabras.dejas un gran vacío❤️te querré siempre porque fuiste tan buena y noble que me llenaste de ❤️
Dragón
ESTESO
Esteso 28/9/2011-3/3/2026
Fuiste amado, feliz y cuidado hasta tu último suspiro.
Tuviste la mejor vida.
Y eso hace que, a pesar de la profunda tristeza que tenemos, estemos en paz.
Solo podemos darte las gracias, por ser el mejor compañero, el más leal, valiente, antídoto contra la soledad y la tristeza.
Somos mejores personas gracias a ti.
Gracias por todo el amor y todas las alegrías que nos diste.
Sabemos que ahora estás con Kuki protegiéndonos desde arriba.
Os echaremos mucho de menos, siempre.
ANDY
Andy tenía 13 años, ahora en marzo cumplía 14. Nació en nuestra casa. Su madre, que aquí sigue con 16 años, no le daba de mamar, y le sacamos adelante a base de biberones, cada dos horas, durante 3 meses. Ha sido siempre mi compañerito. Siempre a mi lado. Noble, educado, bueno, cariñoso y siempre, siempre, conmigo. Ufff, cómo le echo de menos. Sus cenizas están en nuestro cuarto de estar, donde estamos siempre. Curiosamente cuantos más días pasan, más les echo de menos…
Ha estado ingresado dos veces, durante 4 días cada vez, en el Centro María Cristina donde le han tratado de maravilla, y al final un tumor cerebral se lo llevó. Qué penita, Dios mío…
DANNA
Dana, cuánto hemos pasado juntas. No sabría ni por dónde empezar.
Fuiste aquella "ratita" que encontré en una tienda de Guadalajara. Te me caíste al cogerte y, en vez de protestar, me regalaste un lametón juguetón. El dueño me dijo que tenías parásitos; nadie te quería por eso, pero a mí me dio igual. Supe en ese instante que tenías que estar en mi vida y te llevé conmigo. Fuiste la mejor decisión de mi vida.
Has sido una perra vivida. Has estado ahí en todas mis mudanzas, mis locuras, mis idas y mis venidas. Aunque sé que tu lugar favorito siempre fue donde estuviera también la abuela, mi madre. Todo el mundo te ha querido; incluso hoy, todas esas personas se acuerdan de ti y me siguen diciendo lo especial que eras. Nadie podía evitar sorprenderse de lo maravillosa, inteligente y noble que eras. Solo tenías amor para ofrecer.
En tus últimos años, tus ladridos se convirtieron en tu voz para pedirnos lo que necesitabas. Han sido 17 años, muchos años en los que tu pequeño cuerpo luchó contra mil batallas. Eras tan guerrera, siendo tan pequeña, que no dejabas de sorprendernos. Siempre salías de todo... pero de esto no ha podido ser.
Cuántas siestas y noches hemos dormido juntas. Esta vez, he tenido que ayudarte yo a ti a dormir, porque ya me lo pediste con la mirada y no me quedó más remedio que hacerte caso. Esos ojos de ayer me pedían descanso y te lo he dado. Me prometí hacerlo cuando me lo pidieras, y eso he hecho.
Siento que has cumplido tu misión aquí, y yo la mía contigo. Las dos sabemos de qué se trata. No hay palabras que expresen mi amor y mi profundo agradecimiento por todo lo que me has dado; mucho más de lo que pude imaginar aquel día en la tiendecita.
Gracias por estos 17 años, compañera.
Te querré en esta y en todas las vidas.











